Ilustración tomada de Internet
En este blog trato de poner algunas aportaciones en prosa: descriptivas, epistolares...
martes, 4 de febrero de 2014
lunes, 9 de diciembre de 2013
Trenes sincronizados
Foto tomada de internet
Cometer
errores es una de las muchas consecuencias de la actividad humana, quizás
inevitable, que en ciertas ocasiones permite una rectificación y en otras no.
La
vida es como un viajar continuo en trenes sincronizados que debemos cambiar en
estaciones sucesivas que debemos tomar a sus horas exactas, de manera
continua ineludible para continuar
nuestro viaje incesante.
En
ocasiones podemos perder un tren porque nos distraigamos o porque lleguemos
tarde y entonces nos damos cuenta que el tren que se escapa, ya no se puede
alcanzar y el que venga mañana posiblemente llegue con otro cargamento que
puede que no nos interese haciéndonos
cambiar nuestro programa porque hemos perdido una oportunidad.
No es infrecuente que lamentemos no
haber aprovechado por no haber sabido ver su valor, una oportunidad, lo que
luego nos creará malestar precisamente por haberla desaprovechado. Lamentarse
es inútil. Pero los errores son una forma de construir nuestra personalidad, de
darle forma a nuestra conducta posterior tratando de eludir los fallos
anteriores por descarte y buscando nuevas vías, las cuales a su vez, al menos
potencialmente, pueden propiciar nuevos errores. Y, así entre errores y aciertos transcurre la actividad
humana que a lo largo del tiempo permite
ir avanzando en conocimientos por la observación y la experiencia como método inevitable en su
actividad permanente.
Creada el 15.10.2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez Gómez
miércoles, 20 de noviembre de 2013
El objetivo de la poesía
Imagen tomada de internet
Dedicado a los amigos de "Pauta abierta" que exponen sus obras inspirados por Erato, la musa de la poesía.
Las relaciones humanas son múltiples y variadas, a veces simples, a veces
muy complicadas. Son necesarios unos imprescindibles elementos para que la
comunicación surja natural y fluida: una buena predisposición, la intención de
entablar conexión; saber escuchar y ponerse en el lugar del interlocutor
dándole la oportunidad de que manifieste lo que desea decir antes de
exteriorizar los propios argumentos o de responder a sus planteamientos;
expresarse con nitidez, sin ambages, con lenguaje fluido y respetuoso (el grado de confianza es importante a la hora de
utilizar ciertas licencias).
La comunicación, usar la palabra es una de las facultades más hermosas que
tiene el ser humano. Es verdad que todos los seres vivos tienen sus propias
formas de comunicación, muy primitivas y rudimentarias en muchos casos y más
elaboradas y complejas en otros, pero el uso de la palabra permite a las
personas iniciativas originales y variadas, particulares que aun teniendo bases
y rasgos comunes a las de los demás, le imprimen un carácter individual
identificativo.
Junto al lenguaje natural, improvisado en cierto modo y
al lenguaje elaborado existen otras formas de expresión: la música, la pintura
y muchas otras en el campo de las bellas artes, el arte, la artesanía y la
creatividad. Entre ellas ocupa un lugar
destacado la poesía.
La poesía está cercana a la música. Es la puerta por la
que se le escapan al vate sus sentimientos, sensaciones, estados de ánimo,
sensualidad y un sinfín más de manifestaciones internas expresadas en lenguaje
artístico usando los rudimentos y una serie de licencias oficialmente aceptadas
o libremente aportadas.
El objetivo de la poesía es propiciar un estado anímico
acorde con el contenido del poema admirando y saboreando la obra del artista
que trata de mostrar en un lenguaje particular una situación concreta, mostrando una sensibilidad acorde con la situación que
expone.
La poesía es, por lo tanto, un modo de comunicación que
usa la palabra como medio y la expresión artística como firma.
Creado el 01.09.2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez
domingo, 3 de noviembre de 2013
Excesivamente formal
Cuando queremos expresar nuestras ideas
libremente y nos ponemos a escribir sin
coacción de ningún tipo, dejando la mente actuar a su aire, no podemos evitar sacar nuestra vena
dogmática ni ponernos serios utilizando un lenguaje quizá demasiado académico
para terminar hablando sentenciosamente,
pero al fin y al cabo lo que queremos es conseguir que el resultado de nuestras
especulaciones sea un parto lo más digno posible y acabamos por escribir algo
quizá demasiado axiomático y desde luego conteniendo un entramado empírico, excesivamente formal
porque lo se pretende en el fondo es ser
sencillo, asequible, por más que parezca una paradoja.
Sea cualquiera el tema elegido o improvisado, termina
reflejando algo de nosotros mismos por lo menos de una forma tácita o expresa
haciendo alusión a momentos concretos de nuestras vidas, a determinadas experiencias porque en cada etapa de las mismas
destaca algún momento, bien de gloria o de tristeza que, nos marca con
hendiduras profundas aunque luego el tiempo se encargue de paliar las adversidades y nos haga exaltar los
éxitos o al menos, las ilusiones conservándolos como algo muy valioso y
añorado, aun a sabiendas que solo son recuerdos que forman parte de un patrimonio
rico, pero sin más valor práctico que el gozo de la rememoración, que es una
forma de matar el gusanillo de los hechos que un día nos gustaron y que la
imaginación se encarga de magnificar.
domingo, 13 de octubre de 2013
El presente efímero
Alegoría de los tiempos
Imagen tomada de internet
En
el presente, la modalidad de tiempo en que ocurren los acontecimientos, cuando
se hace la historia, cuando se realizan los proyectos, cuando se toca el futuro
absorbiéndolo constantemente, dándole
un tratamiento de actualidad constante que se desvanece, pero que no muere
porque se almacena en el “pasado permanente”,
único tiempo que no desaparece, sino que crece continuamente
atiborrándose de contenidos sustraídos
al presente efímero y, en igual medida
al futuro, tiempos (pasado y futuro) ambos, entre los que el presente
parece estar sincopado.
El
presente está relacionado con la
actividad. Es el segmento temporal en el que todo sucede, en el que todo se
hace, cuando toman forma, entidad, presencia, todos los seres, todas las cosas,
todas las obras.
El
presente es “el ahora”, el “en
este momento”, es el tiempo que se consume, o quizás
el que cambia de dimensión temporal, de ubicación,
para que el futuro, que también cambia, se desplace empujándolo
hacia el pasado para ampliarlo y enriquecerlo.
En
el presente se manifiestan las ideas, se
vive en todas las formas “de
vivir”, tienen lugar la comunicación,
la expresión, la investigación, el descubrimiento, la praxis en definitiva.
El
presente es la película en la que a la par, se es creador,
actor y espectador, , porque es cuando
se crea, se interpreta y se presencia “el
suceder” imparable.
El
presente “se renueva” con la llegada del futuro, entregando
al pasado una parte equivalente cada vez, en sucesión
interminable.
El
pasado se amplía y enriquece; el presente se renueva y desaparece; el
futuro, se agota pero no decrece.
En
el pasado están las experiencias, los recuerdos, las fuentes de “lo
aprehendido”; el presente se encarga de la actividad; el futuro es la
fuente constante de alimentación del tiempo, tiempo que solo es una
dimensión que “transcurre“
por distintas fases.
Creado el 06.07.2008.
Autor-propietario
J. Teodoro Pérez G.
sábado, 21 de septiembre de 2013
Relaciones atípicas
Foto de la red
Si la relación está basada en el
amor tiene, en principio, una buena base para ser duradera. No obstante no es
una situación que pueda considerarse normal porque lo habitual es que la chica,
de entrada pueda sentirse encantada
porque se ve protegida, a la par que
ampliamente atendida, mimada…, manifestaciones que tienen mucho
atractivo. Paralelamente él aún se encuentra en plena fuerza vital, con lo cual todo funciona bien.
El problema puede surgir cuando el tiempo, inexorable, que aunque vaya pasando
a la vez para los dos indudablemente,
deje en él los efectos evidentes de su edad avanzada mientras ella aún
se encuentra en plena vitalidad sin que
pueda recibir en el campo de la intimidad, por cuestiones obvias, las
atenciones que su edad y plenitud física
demandan.
Esta es la cuestión, por lo cual,
muchas de tales relaciones terminan rotas, como popularmente se preveía, caídas
por su propio peso o por consensuado acuerdo de la pareja en algún momento de
su convivencia, en cuyo caso solo la
comprensión, el cariño y el agradecimiento pueden hacer posible, una amistad
posterior sincera y digna ante la imposibilidad de la correspondencia, por
parte de él a las demandas que la lozanía de ella reclama, consiguiendo que no
se malogre del todo una historia interesante que cambia la atracción física y
la expectativa de una mayor cohabitación
por una amistad auténtica y agradecida por ambas partes.
No obstante no todos los casos donde
la diferencia de edades es mayor de lo que puede considerarse como normal,
terminan en ruptura porque ella acepta
la evolución natural de él sin exigirle nada más que lo que le pueda aportar
siendo el afecto la clave de la convivencia. Aquí tiene que ver mucho también
la creencia de la pareja, sobre todo de ella, la fe que fortalece como un
compromiso ineludible la aceptación del hecho acatándolo como un lazo
indisoluble que está por encima de la atracción física y el apetito propio de
cualquier relación entre los miembros del dúo porque, a su entender, los
valores éticos están por encima de
cualquier otra consideración.
Son muchas las parejas que bien por
la edad avanzada de ambos, o de uno de ellos, o por impedimento de alguno de
los dos o sencillamente por acuerdo mutuo, prescinden de la práctica sexual y, sin embargo la
relación sigue adelante a pesar de la renuncia a tan importante actividad.
En otros momentos podría decirse que
aceptar situaciones así era una mera cuestión social impuesta por culturas
trasnochadas que no admitían posibles separaciones y menos si se trataba de
divorcios. Bastantes de estos casos conducían
casi obligatoriamente a la infidelidad, más si el impedimento procedía de
parte de la mujer. Hoy también pero ya la prerrogativa de "ser
infiel" no es patrimonio exclusivo
del hombre.
Solo la coincidencia de opiniones
por aceptar los hechos como van sucediendo asumiendo los impedimentos como algo
"de la pareja" y no de uno de
los cónyuges (cualquiera que se el vínculo que les una) puede hacer que siga
adelante. Lo cual representaría una prueba evidente de afecto, de amor, algo
sustancial, respetable y admirable.
Creado el 05.08.2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez
viernes, 13 de septiembre de 2013
Tratando de definir, el amor, la amistad...
Foto de la red
Desde
que el ser humano, aprendió a escribir, queda constancia de
infinidad de definiciones de amor.
Desde las dadas por personas
cultas y distinguidas, hasta las de las más modestas. Yo diría que es un
sentimiento maravilloso con una mezcla de "dulce tortura" que todo el
mundo experimenta alguna vez o toda la vida.
El
amor es el acontecimiento que acompaña al ser humano permanentemente de algún modo en alguna o
varias de sus vertientes.
Algún clásico podría decir que "es un tema con infinitas variaciones al
que se puede acceder de distinto modo y a distinto ritmo, como un lied, como un
canon".
El amor,
es la clave de todo, junto al respeto. Así viene la
compenetración, el entendimiento.
El amor lo puede todo y nos da un punto de vista optimista sobre lo que nos
rodea, pero cuando presenta la cara de la frustración, es una pócima imbebible. De
todas formas, mueve al mundo.
Son
muchas las vertientes en las que el amor se manifiesta, todas tienen como
premisa el deseo de dicha y bienestar de la persona amada y poder tener la
ocasión de compartir con ella cercanía, comunicación, ilusiones,
proyectos...
Entre
todas las expresiones del amor, sin duda la amistad es una
de las relaciones humanas más importantes que puedan darse entre
dos personas porque no tiene en cuenta ni el sexo ni ningún otro factor
particular que pueda poseer el amigo que le afecten de una forma intrínseca o externa.
En
la actualidad con la llegada del internet y otras nuevas tecnologías ha surgido una
forma distinta a la tradicional de llevar la amistad, que se diferencia
fundamentalmente de ella porque no suele darse el elemento de la cercanía, de la presencia
próxima. Es una relación que se mantiene
casi exclusivamente a través de las redes sociales, por lo que
quizá pueda resultar un tanto fría y demasiado
"formal".
Respecto a si las amistades de
internet son verdaderas amistades, creo
que la cuestión está en el grado de
implicación al que cada cual quiera llegar, de hasta dónde esté dispuesto a
implicarse. Puede ser una relación tan digna como cualquier otra si los
interesados son sinceros en sus manifestaciones, si "juegan
limpio".
Creada el 04.08.2013
Autor-propietario:
José Teodoro Pérez G.
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